domingo, 4 de diciembre de 2016

Las aventuras de Marco Polo

Ignacio de Paúl, en primer término, y Paco Morán, en el papel de Marco Polo

A principios de 1960 un nuevo serial infantil se estrenaba en la primigenia TVE, primigenia pero que tenía muy claro que los niños eran una parte FUNDAMENTAL de la audiencia, no en número sino en un sentido más abstracto pero no menos importante. Por eso, sus jóvenes (y apasionados) profesionales de la época intentaban llevar a la pantalla, con más ilusión que medios, grandes obras de la literatura universal. Si con "20.000 leguas de viaje submarino" habían llegado a lo máximo que se podía hacer desde el minúsculo estudio del Paseo de la Habana, con "Las aventuras de Marco Polo" querían superarse. Adaptar los viajes de este mercader veneciano de los siglos XIII-XIV suponía un enorme esfuerzo escenográfico que se repetiría semana tras semana.

El director y realizador Fernando García de la Vega da instrucciones a los actores

Para el realizador Fernando García de la Vega eso no suponía un problema sino un estímulo creativo. El que después sería creador del exitoso "Escala en HI-FI" y el no menos célebre "Galas del Sábado" se bregaba en los primeros años en todo tipo de géneros y los dramáticos eran la gran apuesta de la programación junto a los musicales como "Gran Parada" (con grandes estrellas internacionales) o "Primer aplauso" (para noveles). Dos actores del serial anterior basado en la obra de Jules Verne repetían, Paco Morán (de nuevo en el papel principal) e Ignacio de Paúl afrontando un rol distinto en cada episodio. Morán confesaba en la revista "TeleRadio" en febrero de 1960: "Estoy verdaderamente encantado con ser el protagonista de estos seriales infantiles. El público de los niños es cálido, apasionado, muy leal a todos los que encarnamos los personajes de estas aventuras. Las cartas que recibo son numerosísimas y, a veces, me veo asaltado en plena calle por algún pequeño espectador, interesado en saber la suerte que va a seguir Marco Polo. No hace mucho, en un comercio de Madrid, se me acercó un muchacho y misteriosamente me dijo: ´Oiga usted, capitán (se refería al serial del capitán Nemo), tenga mucho cuidado porque le van a traicionar sus amigos´". 

García de la Vega dirige los ensayos antes de la realización en directo del programa

El objetivo de esta serie no era sólo divertir "sino al mismo tiempo enseñar. Es un programa dirigido a los niños pero que se preocupa por dejar en su ánimo inquieto la siembra de una mayor curiosidad cultural. La geografía, la historia, la enseñanza de las exóticas costumbres orientales, los primeros inventos, la leyenda de cómo se llegó a inventar el juego del ajedrez, y otras muchas cosas curiosas, pasarán como por un tamiz a través de la aventura de cada semana" explicaba la revista oficial de la tele. El actor Ignacio de Paúl aseguraba estar feliz de no tener un personaje fijo: "En mi haber tengo dos tipos tan opuestos como el Gran Khan y el de un señorito andaluz que em tocó hacer en el "El vizconde se divierte". ¿Sabe usted cuál es mi pequeña vanidad? Pues que no lleguen a conocerme ni siquiera mis amigos. A veces saben que intervengo en un guión determinado y, sin embargo, tienen que preguntarme cuál era el papeles que hacía. Cambio el aspecto, la voz, los modales y los gestos, todo". 
   "Las aventuras de Marco Polo" se mantuvo una temporada en antena y encandiló a los chavales de principios de los 60, quizás porque eran menos exigentes, sí, pero eso no resta mérito al trabajo de sus responsables que tiraban de imaginación para suplir las grandes carencias del estudio del Paseo de la Habana.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

El desfile de Acción de Gracias


¿Qué hacían juntos en 1962 una Chica de Oro y el padre de la familia de Bonanza? Betty White y Lorne Greene coincidieron en pantalla por primera vez para una labor de la que se ocuparían durante nueve años consecutivos cada cuarto jueves de noviembre, es decir, tal día como mañana. Si eres norteamericano sabrás que esa fecha es una de las importantes del calendario festivo del país y si eres de cualquier otra parte del mundo quizás no tengas tan claro a qué día nos referimos pero si digo Acción de Gracias seguro que te vendrán a la cabeza decenas de episodios de tus series U.S.A. favoritas donde lo celebraban. 


Betty y Lorne formaron curiosa pareja para retransmitir el desfile organizado anualmente cada mañana de "Thanksgiving" por los grandes almacenes Macy en la que las verdaderas estrellas eran los globos de helio representando a los personajes infantiles más populares. A las 9 de la mañana comenzaban a acompañar con sus palabras las espectaculares imágenes captadas por las cámaras de la NBC. 


La NBC había comenzado a transmitir este evento en 1952, a partir de 1964 se emitiría en color lo que hacía aún más llamativa la retransmisión, que se convirtió en un clásico en la cadena con los dos actores y presentadores al micrófono. Ambos eran ya conocidísimos en la tele. Protagonista de la primera sitcom con una mujer al frente ella, locutor pionero de la pequeña pantalla y miembro de la familia más popular del western él, su asociación fue tan fructífera que sus retransmisiones al alimón eran esperadas cada año como una parte más del "Macy's Parade". 


En una entrevista para el "Chicago Tribune" en 1965 White reconocía estar encantada con esta labor: "Hay algo de este desfile que me emociona. Hay belleza y pompa y la multitud siempre ofrece excitación con sus reacciones ante lo que está viendo. Pero no me puedo permitir dejarme envolver por mis emociones. Me imagino que los espectadores podrían aburrirse escuchándome repetir una y otra vez qué bonito es todo". En ese mismo reportaje confesaba que el mayor problema que tenían ella y su compañero era el ruido: "Estamos prácticamente a nivel de calle y cuando la banda comienza a tocar cerca de nosotros casi no podemos oírnos a nosotros mismos mientras hablamos al micrófono. Lorne y yo hemos desarrollado un sistema de signos con las manos y expresiones faciales para comunicarnos". 
   Hasta 1971 White y Greene compartieron su experiencia con el público de la NBC. Todavía hoy este dúo es considerado uno de los más compenetrados en este clásico de la tele.

domingo, 13 de noviembre de 2016

De Barrio Sésamo a Hogwarts

 

¿Es posible pasar del entrañable Barrio Sésamo al inquietante colegio de magia de Hogwarts? ¿Hay algún antiguo vecino de esta zona de los Estudios Roma o de Prado del Rey que también haya habitado en el impresionante castillo donde se forman los futuros magos dirigido con mano firme por el profesor Dumbledore? ¿Uno de los que aparecen en esta imagen tiene algo que ver, aunque sea remotamente, con el universo maravilloso creado por J,K.Rowling? ¿Jim Henson puede estar ligado de alguna manera con Harry Potter? La respuesta es SÍ. 


Fijaos bien la primera foto, a la derecha aparece una mujer con rebequita que mira con gesto enternecedor a Espinete. En la superior a estas líneas la podéis ver mujer. Seguro que los niños de los ochenta la reconocéis perfectamente, es Matilde, la dueña de la horchatería del barrio, la madre de Ruth y Roberto y aquí la vemos junto a Antonio, su marido, del que no sabíamos muy bien a qué se dedicaba aunque al principio de la serie aparecía habitualmente con traje, corbata y maletín. Estaba claro que era un hombre de éxito en su oficina, fuera cual fuera su cometido. 


Matilde y Antonio formaban un matrimonio idílico, no discutían, sonreían ante las travesuras de sus hijos y Espinete... Vamos, yo de esos no tenía en mi barrio. Incluso cuando estaba a punto de llover se llevaban a todos a la calle, bien pertrechados de chubasqueros, botas y paraguas, eso sí, para disfrutar del chaparrón y cantar al alimón aquello de "gotas, gotitas, gotitas de lluvia". Estos dos actores son Mari Luz Olier y José Enrique Camacho y entre 1983 y 1988 fueron vecinos del famosísimo barrio televisivo creado por Jim Henson en su segunda etapa española.


¿Y cuál es la unión tan cacareada desde el principio de este post entre Barrio Sésamo y Hogwarts? Ella es la clave, Mari Luz es la voz de Maggie Smith en las películas de Harry Potter, o sea, ella es la profesora Minerva McGonagall. A la británica le ha puesto voz desde finales de los ochenta y también recientemente en películas como "El cuarteto" o "La dama de la furgoneta". Olier se alterna con Marta Martorell en este cometido. Martorell ha sido la voz española de la genial Smith en "Downton Abbey" o "Gosford Park" y también es reconocible por ser la Angela Lansbury de "Se ha escrito un crimen".
   A Olier la hemos visto en los últimos años en papeles episódicos o más o menos regulares en series como "Cuéntame cómo pasó", "Hospital Central" o "El Comisario" aunque ha sido en el doblaje donde ha desarrollado la mayor parte de su carrera. Sin embargo, los chavales de los 80 la recordaremos siempre como Matilde, la mamá de "Barrio Sésamo" y desde entonces su voz es inconfundible para nosotros. Sirva este artículo para homenajearla aunque no tendríamos que acudir a ella para encontrar otro vecino de esta calle en el colegio mágico. Espinete, o sea, Chelo Vivares, es la voz de Myrtle la llorona.


domingo, 6 de noviembre de 2016

Eduardo Sancho

 

Cuando se inauguró TVE nadie pensó que tener unos informativos diarios fuera algo necesario. Por eso tardaron unos meses en poner en marcha lo que en principio se llamó TeleParte (aludiendo al Parte obligatorio de RNE) y, más adelante, en imitación al Journal Télevisé francés o el TeleGiornale italiano, Telediario. En aquellos primeros años había tres presentadores, uno para cada edición: David Cubedo y Jesús Álvarez ponían cara a las dos principales, la de mediodía y la de la noche. Eran hombres de amplia experiencia y cierta edad. Para la tercera edición, la de medianoche, se eligió a un joven pero experimentado periodista, Eduardo Sancho.  


Este valenciano del 27 formaba parte de una nueva hornada de informadores, poco afectos al régimen, con grandes ganas de innovar, conocimientos de idiomas y mucha cultura. Reunían lo mejor de la generación anterior, voz grave de cuidada dicción y una apostura rayana en la diligencia militar, y añadían otros méritos. En definitiva, eran periodistas modernos, los más adecuados para un nuevo medio: la televisión. Cuando Sancho llegó al Paseo de la Habana ya había trabajado dos años en el "Houston Chronicle" tras una primera etapa formativa en el diario "Las Provincias". Era de los pocos españoles que conocía la tele como espectador, la norteamericana nada menos. 


A lo largo de los diez primeros años de emisiones Sancho "ascendió" a la segunda edición del Telediario en sustitución de Jesús Álvarez en numerosas ocasiones y periódicamente realizaba entrevistas en directo en el mismo set del informativo a estadistas, políticos, escritores, artistas y personalidades de distintos ámbitos como Shakuntala Devi, "el cerebro electrónico", escritora y calculadora humana india de gran fama en la época (en la foto).


En 1960 a Sancho le encargaron un programa de entretenimiento pero con poso divulgativo, "La aventura de la música". Durante una temporada y en el escueto plató del Paseo de la Habana se organizaba un concierto con una pequeña orquesta sinfónica. Los episodios más celebrados por la crítica fueron aquellos en los que se homenajeaba a compositores como José Padilla (en la foto) que acudían a la cita y eran entrevistados por el siempre bien documentado Sancho que, además, tenía que compaginar esta ardua labor con la de los informativos y retransmisiones de todo tipo. Precisamente fue una de ellas la que le catapultó definitivamente al parnaso de los grandes periodistas televisivos. 


El 15 de diciembre de 1960 y junto a otro grande, Federico Gallo, retransmitió desde la Catedral de San Miguel y Santa Gúdula de Bruselas la boda de Balduino de Bélgica y Fabiola de Mora y Aragón. Fue el primer evento social de relevancia europea que emitía en directo a través de Eurovisión TVE y, según cuentan las crónicas, disparó la venta de televisores. Por supuesto no se conserva el sonido de aquel programa especial pero si nos fiamos de las críticas y crónicas de la época Gallo y Sancho realizaron un trabajo extraordinario que sirvió de ejemplo para las siguientes emisiones de ese tipo. Eduardo siguió ligado a la presentación de informativos y a las retransmisiones hasta 1966, año en el que se estrenan las primeras corresponsalías. Él inauguraría la de Londres.


Sus crónicas telefónicas en directo se alternaban con los reportajes filmados por toda la geografía británica tratando temas políticos pero también de interés social. Gracias a Sancho los españoles de los sesenta aprendieron algunas costumbres puramente británicas o se enteraban de las novedades tecnológicas presentadas en ferias internacionales celebradas en Londres. Y todo eso sin perder su galanura porque Eduardo, no podemos olvidarlo, fue el primer "tele-bombón" de nuestra tele. Después el título lo heredaría otra joven promesa, Pedro Macía y sus ojos claros, pero nuestro homenajeado fue el primero. 


Más adelante se encargó también de las corresponsalías de la República Federal Alemana y de Estados Unidos. En estos países tuvo la oportunidad de entrevistar a importantes personalidades. Algunas de esas conversaciones han sido recuperadas en los últimos años gracias a la digitalización sistemática del archivo cinematográfico de TVE. No olvidemos que hasta los 80 todas las noticias se filmaban en este soporte y, gracias a eso, han sobrevivido buena parte de ellas. El celuloide no se podía reutilizar, como sí el vídeo, razón por la cual (como ya hemos repetido hasta la saciedad aquí) no se conservan tres cuartas partes (cálculo totalmente arbitrario) de los programas de los primeros 30 años. 


En los 70 regresa a España para dirigir el Centro Territorial de su Valencia natal y, durante un tiempo, RNE en la misma región. Allí puso en marcha el primer informativo en valenciano. En el 78 es reclamado de nuevo en la delegación de Londres y desde allí le toca retransmitir otro importante bodorrio, el de Carlos de Inglaterra con Diana Spencer en 1981


En 1982 retorna, una vez más, a Valencia para dirigir el Centro Territorial del que le habían destituido, aparentemente, por su procatalanismo  y su "excesiva" cercanía al PSOE. Allí tuvo que hacer frente a una evidente falta de medios técnicos y la constante vigilancia de aquellos cercanos a la derecha que no le perdonaban una. Absurda presión para un profesional que había tenido que bregar con la censura, ser la cara de unos informativos claramente serviles al franquismo y que se había presemtado voluntario para irse al extranjero y ofrecer así información más veraz y con menos cortapisas. En 1985 fue destinado de nuevo a Madrid pero ya a Torrespaña donde se jubilaría como redactor de los informativos de fin de semana. 
   En los últimos años ha reaparecido para dos documentales, "La noche del Telediario" en la Uno y "Las caras de la noticia" en Canal Plus (en la foto) para recordar sus primeros años en los primitivos noticiarios de nuestro país. Más recientemente ha recibido varios homenajes en su tierra muy merecidos. Eduardo Sancho es el único superviviente de esa primera etapa del Telediario y sólo por eso merece una reivindicación pero si además valoramos su carrera posterior y su valentía a la hora de abordar ciertos temas desde el exterior, más aún. 

sábado, 22 de octubre de 2016

"Gran Parada" y la primera grabación de TVE


Octubre de 1960, el  escenario del Teatro del Fomento de las Artes está preparado para albergar la nueva temporada, la segunda, del programa de variedades estrella de TVE, "Gran Parada". El año anterior había comenzado con fuerza, trayendo a España grandes figuras de la canción internacionales pero con el avance de los meses había ido perdiendo fuelle. La balbuceante tele nuestra (apenas 4 años de existencia) no se podía permitir el lujo de que su farol principal disminuyera su luz así que había que atacar desde el principio con nuevas armas, la primera un nuevo presentador, Rubén Rojo, actor y cantante madrileño nacionalizado mejicano que regresaba a su país de forma puntual para conducir esta nueva época del espacio. El segundo as en la manga era La Chunga, bailaora impulsiva, ajena a los protocolos y que con su racial forma de actuar había fascinado a intelectuales de la época. Era la artista de moda y abriría temporada ante los dos millones escasos de espectadores que tenía TVE por entonces. "Nunca he actuado ante tanto público" declararía la artista, muy nerviosa antes de presentarse por primera vez ante las cámaras con su espectáculo. 



Un decorado expresionista que esquematiza un poblado gitano sirve de fondo para la actuación de La Chunga que, como se espera de ella, aparece descalza. La censura no está contenta con que la bailaora muestre sus pies y tobillos desnudos y, mucho menos, que con el aleteo de su falda, de vez en cuando se vean sus fibrados muslos. El realizador, José Lombardía, está obligado a evitarlos así que intenta pinchar primeros planos de su cara o bien otros generales en los que apenas se distinguen las piernas. Es inútil, La Chunga irradia fuerza y sensualidad incluso cuando se le ve de lejos. Es una primera figura perfecta para inaugurar temporada por la expectación que ha generado en los últimos meses. 


Antes de ella habían abierto el programa, para ir abriendo boca, unos equilibristas y un prestidigitador. Así el público infantil podía divertirse antes de que les enviaran a la cama. "Gran Parada" comenzaba a las 22.30 h, después de la serie norteamericana "Interpol", "Pantalla deportiva" y el breve concurso "Buena suerte". Un mariachi (que presumía falsamente de ser el primero que visitaba Madrid) cerraba la primera parte del show, antes de presentar a La Chunga. 


Sin embargo, la bailaora nacida en Marsella (era hija de gitanos españoles emigrantes en Francia), actriz ocasional y, más tarde, pintora näif, no era la única estrella del nuevo "Gran Parada". En realidad la mayor parte de la audiencia esperaba impaciente la actuación de Xavier Cugat con su orquesta y, sobre todo, de su mujer: la actriz, cantante y sensual bailarina Abbe Lane, aquella que acariciaba la Bossa Nova con su acento de Brooklyn y que aseguraba que Adela le había dicho que mañana el doctor no le quitaría la muela. Decenas de personas esperaban a la entrada del Teatro para conseguir una butaca libre y muchos más se repartían ante las tiendas de electrodomésticos de Madrid y Barcelona para ver los monitores que dejaban encendidos la noche de los domingos los avispados tenderos como reclamo para una posterior venta. Finalmente, Abbe Lane y Cugat hicieron acto de presencia y cumplieron las expectativas, todo un éxito. Pero... en realidad ninguno de los dos estaba aquel día en Madrid, ni siquiera en España. A esas horas actuaban ante las cámaras de la RAI. ¿Cómo era posible esto? Por primera vez TVE hacía uso del video-tape, es decir, de una grabación en vídeo. Estas dos estrellas tuvieron el honor de inaugurar el invento en nuestro país. "El video-tape hace que incluso los que se encuentran en la sala no sospechen que este número se ha grabado unos días antes. Hay quien mira ansiosamente para ver dónde actúa la pareja. Maravilloso avance el logrado por Televisión Española, digna de aplauso por este mejoramiento de sus equipos" decía Álvaro López Alonso en su crónica de la revista "TeleRadio". Las grabaciones se usarían de forma excepcional hasta que la apertura de los estudios de Prado del Rey se normalizaron. Por supuesto, de aquella primera cinta nada se sabe... aunque no deberíamos perder la esperanza, quién sabe.

Permitámonos el lujo de disfrutar de una actuación de Lane-Cugat en la tele italiana un año más tarde:

sábado, 15 de octubre de 2016

Rockopop


"Aplauso" fue el pionero y el más popular, "Tocata" mantuvo al mismo equipo y supo continuar la estela dignamente, "A Tope" significó el estancamiento y "Número 1" es mejor ni recordarlo. Los predecesores del programa al que hoy homenajeamos habían abierto un camino inédito en TVE, un espacio musical dirigido a un público eminentemente juvenil pero "Rockopop" fue la cristalización de ese proceso iniciado en 1978. El 15 de octubre de 1988 a eso de las 18 h, después de la película "Fumanchú" que se había emitido en "Sesión de tarde", Beatriz Pécker aparecía por primera vez en el decorado del programa para hacer una declaración de intenciones, pedía que los espectadores retrasaran la hora de salida con los amigos: "¿Y qué te vamos a ofrecer a cambio de tu fidelidad? Pues, la actualidad musical a través de vídeos, actuaciones, entrevistas, reportajes y todo lo que se nos vaya ocurriendo" y se les ocurrieron muchas cosas, desde luego. Sin duda, supero las expectativas que ella misma había marcado. "Rockopop" es, posiblemente, el mejor de su género, el de los musicales que repasan la lista de éxitos semanal. 

Foto cedida por @ArchivoRTVE

Y precisamente eso fue un problema al principio. Por primera vez se ofrecería una lista que pretendía ser totalmente objetiva y no usar los datos de AFYVE, la Asociación Fonográfica y Videográfica Española que tenía claros intereses comerciales. La encuesta realizada expresamente para TVE generó polémica pero también provocó suspicacias el hecho de que fuera un productor ejecutivo de la Casa el que se encargara de las relaciones con las casas discográficas lo que, en principio, aseguraba que no habría injerencias y que los invitados al programa lo serían por el interés creado por su música demostrado por las ventas.
   Beatriz Pécker, alma mater del proyecto, tenía muy claro que su programa sería digno de una tele pública y a buena fe que lo consiguió. El primer programa se realizó en directo pero enseguida se hizo evidente que aquello no resultaba práctico y comenzaron a grabarlo lo que permitió tener más invitados por emisión. Laura Bayonas y Yolanda Valencia acompañaban a Pécker en esa primera cita pero muy pronto se descolgaron del espacio.


Paloma Serrano, locutora radiofónica, sustituyó al poco tiempo a Yolanda al frente de la lista de éxitos y adquirió gran popularidad. Sus continuos cambios de look la hacían pasar de profesora molona de instituto de extrarradio (para muestra vean la foto superior) a ama dominatrix enfundada en modelitos de cuero y pelo a lo garçon. Los fondos en chroma-key mareaban al espectador pero demostraban que a la tele ya habían llegado las nuevas técnicas... lo que no significaba que supieran usarlas con discreción...
   Teresa Viejo comenzó su larga carrera televisiva en este programa y viajó por todo el mundo para entrevistar a cantantes y grupos de primerísima fila. Tras "Rockopop" inició una larga etapa matinal, primero con Teresa Campos en "Pasa la vida", después con Laura Valenzuela en "Mañanas de Primera" y finalmente con Torreiglesias en "Saber vivir". El año pasado regresó brevemente a ese puesto sustituyendo a Mariló Montero en verano.

Foto cedida por @ArchivoRTVE

Pécker fue la primera directora-presentadora de un programa de estas características. Si exceptuamos la inicial etapa de "Aplauso" en verano con Uribarri como copresentador (tarea que enseguida cedió a a otras compañeras) era casi inédito en nuestra tele que la persona que llevaba las riendas de la redacción también pusiera la cara... y más si era mujer pero a finales de los ochenta se abría tímidamente la puerta y las directoras dejarían de ser una excepción. Hija de un famosísimo locutor de la cadena SER con puntuales (pero exitosos) pasos por la pantalla, Beatriz era ya una veterana de la radio y había presentado en TVE "Música golfa", un programa en directo desde pubs y salas de concierto ofrecido de madrugada. Una locura que la preparó para "Rockopop" donde dignificó un género que se había ido malogrando con el tiempo. Ella convirtió un espacio de puro entretenimiento en una revista de actualidad musical, no era una presentadora al uso, era una periodista musical informando de los triunfos semanales en la lista de ventas. Y lo hacía con solvencia y credibilidad, invitando al plató a las propuestas más interesantes y cuando su presencia no era posible, con entrevistas y reportajes sobre las giras, presentaciones discográficas y otras novedades del sector. 

Eso sí, los géneros musicales que aparecían en el programa estaban clarísimos en el título: rock y pop. Si María del Monte era la número 1 cantaría, por ejemplo, en "Sábado noche" pero no aquí, por mucho que la cantante la "presionara" en los pasillos tal y como contó la propia Pécker en la sección nostálgica de Miguel Herrero en TV Castilla y León. 
   A lo largo de cuatro años, el programa cambió de logo y decorado en varias ocasiones. No obstante, a pesar de las renovaciones escenográficas se mantenía siempre el mismo esquema: un decorado oscuro con especial protagonismo de la iluminación y con el público arropando a los músicos desde una altura inferior, como si fuera un concierto... y muchas veces lo era.




Enumerar los artistas que pasaron por el plató de "Rockopop" sería injusto porque muchos se quedarían atrás. Que quede constancia, sin embargo, de que la práctica totalidad de grupos y cantantes nacionales que triunfaron a finales de los ochenta y principios de los noventa tuvieron su momento y que buena parte de los internacionales hicieron su presentación oficial aquí. Poco a poco se corrió la voz entre las discográficas europeas que en España había un programa en el que merecía la pena actuar y gracias a eso consiguieron grandes exclusivas. Esperar cada sábado (primero a media tarde y luego a mediodía por culpa de la llegada del "Club Disney") para ver quiénes estaban en el programa era una rutina para los adolescentes de la época y ahí comenzó una curiosa costumbre que se adelantó de forma casera a la llegada de la MTV a nuestro país: grabar en VHS los vídeo-clips ofrecidos en exclusiva por el programa o directamente las actuaciones. Reconocedlo, treintañeros casi cuarentones, ¿cuántas cintas guardáis en el desván con vuestra propia selección audiovisual y no os habéis atrevido a tirar a la basura porque simplemente con ver vuestra letra con los nombres de los grupos os ha hecho sonreír?
"Rockopop" finalizó 12 días antes de cumplir los cuatro años en antena. Dos TP de Oro confirmaron que el público estaba de su parte. El por qué desapareció lo ignoro pero dejó un hueco que no llegó a ocupar plenamente su sucesor natural, "Música Sí", cinco años más tarde. 
   A Beatriz Pécker tenemos que agradecerle habernos traído lo mejor de la música pop-rock y no habernos tratado como imbéciles, hablarnos con un lenguaje cercano pero natural, desprovisto de los giros supuestamente juveniles escritos por guionistas cincuentones y recitados con desbordado entusiasmo por actores (o aspirantes a ello). Gracias, Beatriz. 

Así comenzó hace ahora 28 años: 

En noviembre de 1989 Beatriz entrevistó a Paul McCartney:
En febrero del 90 al espacio acudieron Kylie Minogue y Janet Jackson:
Y por último, un programa de marzo del 90 con entrevista a Rod Stewart y actuaciones, entre otros, de Antonio Vega y Jimmy Sommerville:
En la web del ArchivoRTVE tenéis unas cuantas muestras de la excelencia del programa.

miércoles, 12 de octubre de 2016

Día del Pilar en la TVE de 1961


El 12 de octubre de 1961 la Unidad Móvil de TVE (la única que tenía por entonces) estaba en Zaragoza. La razón parece evidente, se celebraba el Día del Pilar, la Virgen Patrona de Aragón en general y de la ciudad en particular. Además, se conmemoraba (y podríamos hablar también en presente) el Día de la Hispanidad. Ahora bien, ¿qué se iba a retransmitir?  


Echemos un vistazo a la programación anunciada por la cadena en su revista oficial, "TeleRadio" en el número correspondiente a esa fecha. Por supuesto no había programación matinal, el primer experimento no se produciría hasta 8 años más tarde pero no sería hasta finales de los 80 cuando se normalizaría. La parrilla comenzaba con los informativos "Panorama", "Noticiario femenino" (más machista imposible), el Telediario y hasta la cotización bursátil amén de la predicción meteorológica de Mariano Medina. Más tarde, divulgativos y magazines como "Kilómetro cero" con Tico Medina y el concurso "Estudio Fotográfico" presentado por Isabel Bauzá hasta que por fin llevaba la serie "Chicas de la ciudad" de Jaime de Armiñán, una ficción alabada por la crítica. A continuación, el documental "Por tierras de España" y cierre de la programación hasta que una hora más tarde se abría de nuevo para los "Chavales" con Boliche y Chapinete. Más divulgativos en el "programa de noche" y una serie de aventuras, "Los tres mosqueteros", un musical, "Orquesta Mantovani" y la serie norteamericana "El coronoel Flack". Tras la segunda edición del Telediario, "Tres autores en busca de un personaje" protagonizada por Analía Gadé y con guiones de un trío de lujo: Mihura, Edgar Nevilla y López Rubio. A las 22 h la estrella del día: "Perry Mason" seguida por la gran apuesta propia de la cadena una hora más tarde: "Escala en HI-FI" dirigida por Fernando García de la Vega. Última edición del TD, "Versos a medianoche" y Carta de Ajuste. Ni rastro de la emisión especial desde Zaragoza con motivo de su festividad.



Dos semanas más tarde la misma revista nos informaba de qué se había retransmitido en directo, con todas las dificultades técnicas que eso suponía en 1961: la Feria Taurina de Zaragoza. No nos sorprendamos, en aquella época los toros se unían al fútbol como "grandes eventos televisados" cada vez que había una fiesta de guardar. El cronista Lozano Sevilla se encargaba de retransmitir las corridas habitualmente y también estaba allí aquel día junto a las dos cámaras de TVE y sus correspondientes operadores. 


Ignoro quiénes fueron los toreros de aquella jornada del 61 y como confeso antitaurino que soy no voy a desperdiciar ni un minuto en investigarlo pero, en lo que corresponde a este blog, queda constancia de la forma en la que la tele patria conmemoró la festividad del Pilar y de la Hispanidad. ¡Y Olé!