sábado, 7 de enero de 2017

De cuando "Espejo público" era semanal


El 20 de octubre de 1996 a las 20.30 h  Pedro Piqueras estrenaba un nuevo formato en Antena 3. Su nombre era "Espejo Público" y durante 10 años se mantendría esta cita semanal cada domingo. La idea no era original: presentar varios reportajes en profundidad sobre distintos temas de actualidad. ¿Les suena? Efectivamente, la referencia ineludible era "Informe Semanal" aunque había una gran diferencia: la selección de contenidos. Si en el programa señero de TVE se trataba de hacer un resumen de los asuntos de mayor relevancia internacional durante la semana, en Antena 3 se buscaban historias más peculiares, curiosas, ajenas a la primera plana en muchas ocasiones y con un enfoque que, en ocasiones, rayaba el sensacionalismo aunque se procuraba no sobrepasar ese límite. El día del estreno se hablaba de la boda entre el ministro Álvarez Cascos y Gemma Ruiz, las candidatas a ocupar el corazón del por entonces Príncipe de Asturias y se ofrecían unas imágenes exclusivas grabadas con cámara oculta sobre un exorcismo. Pues eso.


Dos años después, Piqueras regresó a los informativos pero no dejó el fin de semana porque ése fue su nuevo destino. Primero formó pareja con Miriam Romero y después con Sandra Barneda aunque justo antes de asumir las mañanas de la cadena con el brevísimo "A plena luz" presentó en solitario las dos ediciones del sábado y el domingo. Para sustituirle al frente de "Espejo público" se eligió a un joven veterano de la casa, Roberto Arce. Cuatro años se mantuvo en este espacio de reportajes consiguiendo una gran estabilidad de la audiencia y varios reconocimientos públicos. 


También serían cuatro los años que permanecería como presentadora Sonsoles Suárez. La hija del expresidente del Gobierno Adolfo Suárez, había adquirido gran popularidad como sucesora de Marta Robles en "A toda página" en 1995. "Espejo" sería su retorno a la primera línea tras una época en Mozambique dedicada a la ayuda humanitaria. Aunque a su regreso a Antena le habían adjudicado un programa de sucesos, "Las caras del crimen", fue en este semanal donde encontró su perfil más ajustado. Sin embargo, en 2006 la cadena tenía en mente una revolución para este formato que ya era un clásico en su parrilla.  


En diciembre de 2006 "Espejo público" comenzaba una nueva etapa como matinal informativo con Susanna Griso como conductora principal auxiliada por Emilio Guillín, proveniente de TVG y con experiencia como reportero en el canal aunque aquí había sido seleccionado a través de un concurso. Ramón Arangüena ponía la nota surrealista y colaboradores de todo tipo (incluida Massiel) aportaban una sensación de tertulia distendida que transcurría en un cuco saloncito. Del formato original sólo se conservaba el título en un intento de mantener el prestigio que la marca había generado durante una década. Griso supo hacerse con las riendas del espacio y hoy es un infoshow puro, donde la tensión es continua. Teniendo en cuenta sus audiencias parece que tenemos Espejo para mucho tiempo. 

miércoles, 28 de diciembre de 2016

Navidades Philips 1961


La Navidad de 1961 en TVE fue un auténtico alarde de madurez audiovisual. Tras 5 años de balbuceos, la tele nuestra aprovechaba el patrocinio de una gran multinacional, Philips, para ofrecer a sus (todavía escasos) espectadores dos programas especiales emitidos dos sábados consecutivos, el 16 y el 23 de diciembre desde los estudios de Miramar en Barcelona. La proximidad con Francia permitió que se contratara a varios artistas del país vecino que ya triunfaban en toda Europa: Sacha Distel y el grupo cómico-musical Les Cinq Pères (fotografía inferior) además de la primera figura del Liceo de París (fotografía superior) que interpretó la muerte del cisne.


En la gala del 23 las verdaderas estrellas del show fueron Carmen Sevilla y su marido, el afamado compositor y pianista Augusto Algueró que debutaban ante las cámaras de TVE como artistas (ya habían aparecido antes como entrevistados). De esa gala ya hemos hablado aquí así que no reincidiremos. Quienes habían puesto el acento patrio en la primera emisión fueron otra pareja de artistas reconocidos ya mundialmente, Lola Flores y Antonio Flores, "El Pescaílla". 


La Flores y compañía cerraron el espectáculo del día 16 en el que también había intervenido Helmut Zacharias, el violinista más popular del momento en Europa. Este alemán había alcanzado el número 12 en el Billboard USA en 1956 y más adelante, un número 9 en la lista de Reino Unido. Antiguo niño prodigio, sus melodías al violín vendieron más de 14 millones de copias y sus 400 composiciones fueron banda sonora no sólo de decenas de películas sino también de la memoria sentimental de dos décadas. 


En cuanto a Sacha Distel poco hay que añadir. Popularísimo hasta bien entrados los 80 en Europa, sus canciones fueron versionadas a otros idiomas (como el español) por él mismo. ¿Qué cincuentón no recuerda aquello de "La manguera ¿dónde está? ¿Dónde está la escalera? ¡No perdamos el control!". Distel tuvo su propio show en la tele francesa durante 8 años y llevó una carrera paralela como instrumentista de jazz. Siguió en activo y con mucho éxito hasta su muerte en 2004 por cáncer. Tan sólo tres años antes había protagonizado la versión francesa del éxito de Broadway (y también de Hollywood) "Chicago". En 1961 fue la primera vez que coincidió en un plató con Lola Flores pero no sería la última. En el especial de Nochevieja "Viva 87" dirigido por Navarrete y presentado en directo por Concha Velasco protagonizarían un momentazo al darse el relevo en el escenario. La complicidad entre ambos era evidente y quizás se había fraguado en este "Navidades Philips 1961". 

sábado, 24 de diciembre de 2016

"España ante el portal", la Nochebuena de TVE en 1963


Folklore español en Nochebuena. Ése fue el menú televisivo para tan destacada noche en 1963. Bajo el título "España ante el portal" se emitía un capítulo extraordinario del espacio musical "Ronda de España" presentada y dirigida por la cantante Antoñita Moreno. Con la idea de representar a todas las comunidades del país se reunió a varios grupos regionales que cantaban villancicos populares de su geografía. Desde las 23h y durante 45 minutos, el plató del Paseo de la Habana se convertía en un portal al que se iba a cantar al niño Jesús antes de la conexión a través de Eurovisión con la Misa de Nochebuena desde la ciudad belga de Brujas. La promoción del programa en la revista oficial de la tele rezaba: "Para toda la familia de espectadores de TVE saltará al aire, desde los estudios madrileños, un gran programa especial en la emisión nocturna de ese día repleto de ternura y humanidad para el orbe cristiano, en que conmemoramos nada menos que el nacimiento del Dios Niño". Un texto discretito, nada rimbombante, como era habitual en la época. 


Decía Antoñita Moreno a la revista TeleRadio una semana antes: "Esta Ronda de España no tiene nada que ver con las que normalmente hacemos. TVE nos encargó que cuidásemos especialmente la intervención de todas las regiones con objeto de que en esa extraordinaria noche toda España viva frente al televisor una velada repleta de solidaridad católica, sin distingos regionales. Hemos seleccionado las mejores músicas navideñas de nuestro riquísimo folklore y por ello estarán representadas todas las comarcas que, en un solo bloque, con una única intención, cantarán al Niño Jesús en su nacimiento". Dejemos aparte el tufillo patriótico y la religiosidad exacerbada de la cantante para reconocer que, teniendo en cuenta el momento, la idea era bastante ingeniosa y hasta justificada para una emisión navideña de la prehistórica tele. 


Bajo la realización de Ramón Díez actuaron la Ronda de los Pastores de Casavieja (Ávila), los Campanilleros Sacramento de Utrera, el grupo de Coros y Danzas del Centro Asturiano, la Casa de Extremadura de Madrid y la propia Moreno representando a Andalucía entera (y olé). La orquesta Tello dirigida por el maestro Olmedo y el guitarrista Antonio García Alonso ponían fondo musical a estas agrupaciones. 


Además el guionista Ricardo Fernández de Latorre (muy prestigioso posteriormente gracias a sus documentales históricos) seleccionó una serie de piezas literarias de poetas anónimos medievales y de escritores del siglo de Oro como Lope de Vega o Góngora que eran interpretados por actores como Mari Carmen Goñi (sí, la futura Valentina de los Chiripitifláuticos), Ángel Soler (ambos en la foto), Carlos Ruiz y Sergio de Frutos. 
   Este especial navideño fue uno de los primeros en ser grabados y eso permitió que los trabajadores de la Casa libraran tal día. En años anteriores se había optado por emitir una película para evitar que los empleados tuvieran que cenar en los estudios del Paseo de la Habana. 

domingo, 18 de diciembre de 2016

Gala 50 años TVE


Laura Valenzuela apareció por primera vez en TVE en 1956, pocos meses después de su inauguración oficial el 28 de octubre. La famosa locutora que alcanzó su mayor éxito con "Galas del Sábado" entre 1968 y 1970 junto a Joaquín Prat regresó a la pantalla de la pública de forma excepcional en 2006 para presentar la Gala del 50 aniversario acompañada de Anne Igartiburu y Paula Vázquez. Fue un guiño al pasado necesario e imprescindible en un evento de estas características, un encuentro entre veteranos que hacían un guiño a las cinco décadas de éxitos (y fracasos) televisivos. 


Grabada el 25 de noviembre en el auditorio del Fórum de Barcelona ante 3.000 personas, se emitió el 7 de diciembre. La poderosa Gestmusic se encargó de producir este especial, como ha vuelto a hacer con la del 60 aniversario que se podrá ver esta misma noche en la 1 y la 2. En esta ocasión se contó con profesionales de todas las épocas para presentar vídeos recopilatorios de momentos históricos y actuaciones musicales. Alfredo Amestoy, José Luis Barcelona, Concha Cuetos, Constantino Romero, Ana Rosa Quintana y Ana Blanco, entre otros, representaron distintas generaciones de comunicadores que han pasado por nuestra tele. Y sí, también estaba Raffaella Carrà que esta noche será una anfitriona de excepción. 


Pero no sólo hubo presentaciones en solitario, especialmente significativa fue la unión de tres corresponsales eméritas, Núria Ribó (tantos años informando desde Nueva York), Paloma Gómez Borrero (proclamada primera corresponsal fija de TVE, lustros desde Roma) y Carmen Sarmiento (enviada especial a lugares en conflicto y comprometida directora de documentales sobre los marginados del mundo) compartieron presentación para rememorar el buen trabajo de los Servicios Informativos. Sorprendente fue la pareja formada por Carmen Sevilla y Lorenzo Milá, hilarante diálogo en el que apenas se siguió el guión. 


Las inevitables actuaciones musicales estuvieron encabezadas por Julio Iglesias, la gran estrella de la noche en este aspecto, y por varios cantantes salidos de "Operación Triunfo" (el último gran programa fenómeno emitido en TVE con permiso de "Masterchef") en duetos imposibles aprovechando la tecnología, David Bisbal con Antonio Molina y Rosa con Rocío Jurado. Además, Malú se atrevió con Lola Flores y la eurovisiva infantil María Isabel con Marisol. Y el humor no faltó pero esta vez con sketches parodiando la propia historia de TVE, Josema Yuste como Hermida explicándole a Florentino- Armstrong como debía pisar la Luna, un casting imposible para encontrar a la "Encanna" perfecta con Constantino o Karina de participantes o un memorable vídeo en el que Maya Gómez Kemp y Jordi Estadella participaban en el "Un, dos, tres" de Kiko Ledgard. 


Precisamente el gran momento de la noche fue el homenaje al gran maestro Chicho Ibáñez Serrador, reconociendo el innegable valor de sus trabajos para España, desde "Historias para no dormir" a "Hablemos de sexo" pasando por "Waku, Waku", "El semáforo" y, por supuesto, el concurso de la Ruperta, la Botilde, el Chollo y el Antichollo y el Boom y el Crack. Un contenido Estadella y una emocionada Paula Vázquez le entregaron una placa conmemorativa ante la ovación general de los presentes en el Fórum. 


Y, por supuesto, fin de fiesta grupal en el escenario de los copresentadores de la Gala aplaudiendo a la historia de la Casa, esa pantalla que es de todos aunque algunos gobiernos se empeñen en que nos divorciemos de ella. Casi 5 millones de espectadores, un 33,9% de share de media, hicieron de este espectáculo un éxito que hizo que muchos recordaran que juntos hemos vivido grandes momentos. Pena que esos instantes de magia televisiva cada vez sean más raros.

   Así comenzaba:

Y en este enlace podéis verla completa: 
 http://rtve.es/v/1334491

viernes, 9 de diciembre de 2016

El Quijote en la voz de Tello Zurro

 

Ahora que está finalizando el año Cervantes y en plena resaca se estrena la TV-Movie "Cervantes contra Lope" es justo que recordemos una iniciativa más que curiosa llevada a cabo en 1978 por un famoso locutor de TVE, Tello Zurro, uno de los primeros (sino el primero) audiolibro de nuestra historia. Durante tres meses compaginó su trabajo en los informativos de la tele con la grabación del Quijote para ser comercializado en formato cassette junto a una cuidada edición de la famosa novela en cuatro volúmenes. 12 cintas que que duraban en total 48 horas en las que se narraban punto por punto las vicisitudes del famoso hidalgo al que se le había secado el cerebro de tanto leer libros de caballería. 


Tello Zurro era definido en la prensa de la época como una de las voces "más importantes de TVE" y su trabajo era calificado de magistral. En realidad no es de extrañar que su labor alcanzara esos halagos porque Tello venía con una experiencia importante: había sido la voz de referencia de la emisión radiofónica de la Universidad a Distancia así que sabía perfectamente cómo debía entonar para captar la atención del oyente. En el año en el que se presentaba este Quijote con sonido, Zurro era uno de los locutores de "Redacción Noche", el único noticiario de la Segunda Cadena, del que ya hemos hablado aquí. Había ingresado en la tele cinco años antes para presentar, atención, un programa de humor, "Vuela, fantasía", aunque su prestigio y popularidad los adquirió en los informativos a los que estaría adscrito hasta su jubilación. 


Esta edición de la obra más famosa de Miguel de Cervantes era un proyecto personal que se había gestado dos años antes. Pío Cabanillas, ministro de Cultura por entonces, apoyó la idea y fue patrocinada por su Ministerio. Además recibió el auspicio de la ONCE pero como declaraba a TeleRadio el presentador: "Debo señalar que no hemos trabajado sólo para los invidentes sino para todos aquellos que por circunstancias del tren de vida que se lleva en la actualidad, no tengan tiempo para dedicar su ocio a la lectura." Una de las dificultades que tenía este trabajo era el de mantener la homogeneidad en la narración: "Desde el primer capítulo grabado hasta el último, lleva el mismo timbre de voz. He pretendido "comunicarme" con todos aquellos que habrían de escuchar. El Quijote yo no lo he leído y narrado para mí sino para todos aquellos que tengan presdisposición en conocerlo a través del oído. Si lo he conseguido, me sentiré feliz y si no, pues lo lamentaría mucho". 

domingo, 4 de diciembre de 2016

Las aventuras de Marco Polo

Ignacio de Paúl, en primer término, y Paco Morán, en el papel de Marco Polo

A principios de 1960 un nuevo serial infantil se estrenaba en la primigenia TVE, primigenia pero que tenía muy claro que los niños eran una parte FUNDAMENTAL de la audiencia, no en número sino en un sentido más abstracto pero no menos importante. Por eso, sus jóvenes (y apasionados) profesionales de la época intentaban llevar a la pantalla, con más ilusión que medios, grandes obras de la literatura universal. Si con "20.000 leguas de viaje submarino" habían llegado a lo máximo que se podía hacer desde el minúsculo estudio del Paseo de la Habana, con "Las aventuras de Marco Polo" querían superarse. Adaptar los viajes de este mercader veneciano de los siglos XIII-XIV suponía un enorme esfuerzo escenográfico que se repetiría semana tras semana.

El director y realizador Fernando García de la Vega da instrucciones a los actores

Para el realizador Fernando García de la Vega eso no suponía un problema sino un estímulo creativo. El que después sería creador del exitoso "Escala en HI-FI" y el no menos célebre "Galas del Sábado" se bregaba en los primeros años en todo tipo de géneros y los dramáticos eran la gran apuesta de la programación junto a los musicales como "Gran Parada" (con grandes estrellas internacionales) o "Primer aplauso" (para noveles). Dos actores del serial anterior basado en la obra de Jules Verne repetían, Paco Morán (de nuevo en el papel principal) e Ignacio de Paúl afrontando un rol distinto en cada episodio. Morán confesaba en la revista "TeleRadio" en febrero de 1960: "Estoy verdaderamente encantado con ser el protagonista de estos seriales infantiles. El público de los niños es cálido, apasionado, muy leal a todos los que encarnamos los personajes de estas aventuras. Las cartas que recibo son numerosísimas y, a veces, me veo asaltado en plena calle por algún pequeño espectador, interesado en saber la suerte que va a seguir Marco Polo. No hace mucho, en un comercio de Madrid, se me acercó un muchacho y misteriosamente me dijo: ´Oiga usted, capitán (se refería al serial del capitán Nemo), tenga mucho cuidado porque le van a traicionar sus amigos´". 

García de la Vega dirige los ensayos antes de la realización en directo del programa

El objetivo de esta serie no era sólo divertir "sino al mismo tiempo enseñar. Es un programa dirigido a los niños pero que se preocupa por dejar en su ánimo inquieto la siembra de una mayor curiosidad cultural. La geografía, la historia, la enseñanza de las exóticas costumbres orientales, los primeros inventos, la leyenda de cómo se llegó a inventar el juego del ajedrez, y otras muchas cosas curiosas, pasarán como por un tamiz a través de la aventura de cada semana" explicaba la revista oficial de la tele. El actor Ignacio de Paúl aseguraba estar feliz de no tener un personaje fijo: "En mi haber tengo dos tipos tan opuestos como el Gran Khan y el de un señorito andaluz que em tocó hacer en el "El vizconde se divierte". ¿Sabe usted cuál es mi pequeña vanidad? Pues que no lleguen a conocerme ni siquiera mis amigos. A veces saben que intervengo en un guión determinado y, sin embargo, tienen que preguntarme cuál era el papeles que hacía. Cambio el aspecto, la voz, los modales y los gestos, todo". 
   "Las aventuras de Marco Polo" se mantuvo una temporada en antena y encandiló a los chavales de principios de los 60, quizás porque eran menos exigentes, sí, pero eso no resta mérito al trabajo de sus responsables que tiraban de imaginación para suplir las grandes carencias del estudio del Paseo de la Habana.

miércoles, 23 de noviembre de 2016

El desfile de Acción de Gracias


¿Qué hacían juntos en 1962 una Chica de Oro y el padre de la familia de Bonanza? Betty White y Lorne Greene coincidieron en pantalla por primera vez para una labor de la que se ocuparían durante nueve años consecutivos cada cuarto jueves de noviembre, es decir, tal día como mañana. Si eres norteamericano sabrás que esa fecha es una de las importantes del calendario festivo del país y si eres de cualquier otra parte del mundo quizás no tengas tan claro a qué día nos referimos pero si digo Acción de Gracias seguro que te vendrán a la cabeza decenas de episodios de tus series U.S.A. favoritas donde lo celebraban. 


Betty y Lorne formaron curiosa pareja para retransmitir el desfile organizado anualmente cada mañana de "Thanksgiving" por los grandes almacenes Macy en la que las verdaderas estrellas eran los globos de helio representando a los personajes infantiles más populares. A las 9 de la mañana comenzaban a acompañar con sus palabras las espectaculares imágenes captadas por las cámaras de la NBC. 


La NBC había comenzado a transmitir este evento en 1952, a partir de 1964 se emitiría en color lo que hacía aún más llamativa la retransmisión, que se convirtió en un clásico en la cadena con los dos actores y presentadores al micrófono. Ambos eran ya conocidísimos en la tele. Protagonista de la primera sitcom con una mujer al frente ella, locutor pionero de la pequeña pantalla y miembro de la familia más popular del western él, su asociación fue tan fructífera que sus retransmisiones al alimón eran esperadas cada año como una parte más del "Macy's Parade". 


En una entrevista para el "Chicago Tribune" en 1965 White reconocía estar encantada con esta labor: "Hay algo de este desfile que me emociona. Hay belleza y pompa y la multitud siempre ofrece excitación con sus reacciones ante lo que está viendo. Pero no me puedo permitir dejarme envolver por mis emociones. Me imagino que los espectadores podrían aburrirse escuchándome repetir una y otra vez qué bonito es todo". En ese mismo reportaje confesaba que el mayor problema que tenían ella y su compañero era el ruido: "Estamos prácticamente a nivel de calle y cuando la banda comienza a tocar cerca de nosotros casi no podemos oírnos a nosotros mismos mientras hablamos al micrófono. Lorne y yo hemos desarrollado un sistema de signos con las manos y expresiones faciales para comunicarnos". 
   Hasta 1971 White y Greene compartieron su experiencia con el público de la NBC. Todavía hoy este dúo es considerado uno de los más compenetrados en este clásico de la tele.